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Review Salomon Box Pressed Maduro 6X54

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K DE KAREN BERGER SALOMON BOX PRESSED MADURO 6X54

 

Refinamiento Oriental (La sonrisa de Komomo San)

 

Hay algunas ocasiones en la vida en la que las sensaciones experimentadas superan a las expectativas iniciales, al menos hoy en día, y más aún a los que ya tenemos el hígado, estómago y pulmones extenuados debido a lo que mi médico y también por algún envidioso habitual acostumbran a denominar “excesos habituales y continuados” 

Sin lugar a dudas, esta experiencia ha sido una de ellas. 

 

Desde siempre he considerado que una parte importante del disfrute se encuentra en lo que no te esperas: una agradable sorpresa, un regalo inesperado, una botella de vino de bajo precio pero con una calidad asombrosa, un local aparentemente anodino, pero en el que se come como en casa de tu abuela, incluso también, como no, un tabaco que aunque en apariencia atractivo, no es ostentoso, pero que resulta ser un pepinazo a lo largo de la fumada. 

Es por esto por lo que he tomado desde hace algún tiempo la decisión de dar un paso al frente y emplear el máximo tiempo y esfuerzo de mis futuras fumadas en la prueba y experimentación de nuevos Tabacos, o como en el presente caso, de Tabacos de marcas que aun no son comercializadas en nuestro país. 

Si quieres aprender, tienes que viajar, aunque sea con el gusto…

 

El K (de Karen Berger) Salomón Box Pressed Maduro es un cigarro que aunque original en sus formas, y con aspecto de excelente ejecución, no ha sido un cigarro que me haya sugerido una emoción inicial más allá de lo que un fumador habitual espera de lo que parece ser un buen Tabaco. 

Nunca anteriormente había tenido la oportunidad de probar Tabacos elaborados por el antiguo propietario de la marca Enrique “KIKI” Berger, uno de los Tabaqueros Míticos, y que por desgracia, falleció hace unos años.

Es ahora, su viuda, Karen, la que ha aunado en su reciente creación “K de Karen Berger”, la inicial de ambos nombres, (Kiki & Karen), en esta nueva línea de tabacos totalmente Nicaragüenses (Estelí), y que se realizan en dos acabados (Habano y Maduro) y tres vitolas (Robusto 5×52, Toro 6×52 y el presente Salomón 6×54), todos ellos con auténtico empaque de buena labor Tabaquera desde la semilla.

 

Contacto inicial:

Nuestro Tabaco, se presenta con unas dimensiones de 18 cm. (aprox.), y un generoso cepo calibre 54 perfecto para los adeptos a los grosores mas “puristas” y “tradicionales”, así como de una apariencia original y atractiva en forma de cigarro Figurado (Con ambos extremos finalizados en punta), y como es habitual en este formato Salomón, en la zona del pie algo más ancho que en la de la perilla, y con su cuerpo prensado, es decir, no es cilíndrico, sino más bien de aspecto achatado, cuadrado, adornado de cuatro caras planas, con suaves y redondeadas aristas que las unen conformando el cuerpo del Tabaco.

Luce doble anilla, la superior, en finos relieves y con disposición de forma clásica y bellamente policromada, rodeada de una celosas dorada que contiene un campo en color azul claro que incluye la leyenda “PASSION, LOYALTY, COURAGE”, en caligrafía mayúscula en color blanco, bajo el cual se encuentra envuelto dentro de otro cordón dorado, la ilustración de un paisaje veguero, donde una letra “K” en fina caligrafía inglesa mayúscula, en color rojo, reposa sobre un rotulo horizontal en el mismo color con la leyenda “By Karen Berger” con  misma tipografía en color blanco, bajo lo cual se postra varias medallas doradas. La anilla se completa con los dibujos dorados de dos leones rampantes, ambos sobre blasones de campo rojo, uno en cada lateral de la anilla y que se remata en la parte trasera con la palabra NICARAGUA, que luce orgullosamente vistosa en color rojo sobre campo azul. 

Una segunda anilla se sitúa bajo la primera, esta en un elegante color Tabaco Maduro, con borde y celosía en dorado, en cuyo centro se muestra la palabra MADURO en tipografía mayúscula y color crema bien visible.

 

El Tabaco, luce vestido de capa color Maduro con origen Estelí, al igual que el de su tripa y capote, y que posee a la vista la aparente elegancia y brillante sedosidad de otros tabacos Premium, y que resulta sumamente agradable y suave al contacto táctil. 

Su olor en frío nos aporta suaves notas estivales florales, heno y balsámicas, así como a excelente tabaco y que como ya hemos comentado, se muestra sorprendentemente liso a la vista y al tacto sin presencia aparente de los finos nervios de la hoja de capa, lo cual le proporciona un aspecto realmente noble y armonioso al  cigarro.

Una pequeña muestra del excelentemente fermentado tabaco, aparece por el estrecho y  truncado pie del cigarro, que como buen tabaco de origen Nica, nos ofrece aromas con sutiles notas tostadas, cacao y torrefacto, así como alentadores presagios sobre los posteriores humos tras el encendido.

 

Corte y encendido:

Tras el contacto sensorial inicial, procedo a efectuar el corte con una afilada tijera guillotina giratoria japonesa de cuatro hojas, ante lo cual y sin más problema procedo a embocarlo adecuadamente, y tras ello, es encendido con llama Jet de un solo fuego, con solamente media potencia para evitar calcinaciones iniciales que nos puedan incomodar la fumada.

 

Primer Tercio:

El tabaco, tras su encendido y primeras bocanadas, empieza a trabajar de forma adecuada y homogénea tanto en su combustión, como en su entrega de sabores y matices, en este caso de una forma mucho más suave y sutil que en otros tabacos Premium Nica más conocidos, y a través de su magnífico tiro. 

Los suaves aromas florales y tostados, amalgamados con un excelente cacao y ligeramente amaderados se abran paso a través de la tripa interior de excelente torcido, proporcionándonos una auténtica armonía de emociones, con una sensibilidad y finura que no se esperaba en un inicio.

La ceniza, de asombrosa consistencia y un bonito color gris medio, se conserva impertérrita en el cigarro en grandes bloques de fumada, sin necesidad de un cuidado especial para evitar su caída.

Un fino y perfumado humo de combustión, en un bonito color azul celeste, trepa por el aire disipándose en lentas y acompasadas volutas.

 

Segundo Tercio:

Los sabores más típicos del Tabaco Nica, se van conformando en un frente común con una nota más consistencia, ayudado por un suave aumento en la fortaleza del cigarro, que pasa a consolidarse en una auténtica fortaleza Media, pero con una sorprendente suavidad, como un paseo en barca por un estanque calmado y rodeado de un paisaje cautivador.

Todo es sosegado y paulatino. Simplemente elegancia y sutilidad desde el primer minuto, y siempre al servicio del disfrute de los paladares tabaqueros más exigentes.

La combustión permanece muy pareja y el tiro homogéneo en todos momentos, permite que el calor se reparta de una forma uniforme a lo largo del tabaco, ayudando a que un posible exceso de humedad del cigarro se vaya disipando para continuar la fumada sin problemas de enmascaramiento del sabor o posibles desfallecimientos.

Leves matices a aroma de frutos secos (cascara de nuez, avellana tostada) y especiados (nuez moscada), se asoman levemente en este segundo periodo del disfrute, aportando un plus de sabor al intenso y equilibrado disfrute.

 

Tercer Tercio:

La entrega de sabor y fortaleza sigue en leve aumento, llegando a un ligero punto por encima de la Fortaleza Media, pero al igual que las anteriores fases, de una manera plácida, sosegada, y en ningún caso alterada por la cercana combustión, que permanece totalmente regular y pareja.

Continúa el equilibrio magistral en habituales aromas y sabores comunes a los tabacos de esta procedencia y añadiendo más sutiles matices especiados, ya algo más amaderados que nos lleva al disfrute pleno sin necesidad de estar pendiente del cigarro. 

Tranquilidad absoluta es sinónimo de Disfrute Pleno, lo que hace que las alarmas del gusto saltan desbordadas cuando se encuentra algo así.

Se va completando la fumada de este magnífico cigarro, cerrando el círculo del sabor, del equilibrio y de las sensaciones que te elevan a la catarsis del disfrute.

 

En mi opinión, las rectas formas del cuerpo de este cigarro, constituyen un plus añadido que me permiten sujetar el cigarro hasta el último suspiro sin ningún tipo de complicaciones, ya que una vez más me temo que volveré a quemarme las cutículas de una forma completa, aunque seguramente placentera, Modo “Talibán on Fire” total.

 

Si deseáis conocer mi apreciación personal acerca de las emociones que transmite el presente Tabaco, pues las catalogaría de sorprendentes e intensas a inesperadas. No se trata de un “NicaPower”  más, sino un cúmulo de sensaciones muy elegantes y refinadas, muy similares a las que experimenté tras “un millón” de horas de vuelo desde mi querida Invernalia, cuando junto a otros amigos visité Kyoto en mi viaje iniciático al lejano y exótico Japón.

 

Al igual que Enrique IV dijo lo de “París bien vale una misa”, yo opino, que este excelente K de Karen Salomón Box Pressed Maduro, bien merece la siguiente explicación en nuestra distendida tertulia de sobremesa…

 

…Tras llevar “La Armada Invencible” de 10 jóvenes españoles más de 7 horas recorriendo y visitando los habituales Templos y centros turísticos de Kyoto en compañía de otros muchos turistas de diferentes nacionalidades, al llegar el final de la tarde decidimos distanciarnos del recorrido programado por lo que requerimos a nuestro amable guía a que nos dirigiera al distrito de  Gion, lo más cerca posible de centro neurálgico de Miyagawa-cho, lugar habitual del ir y venir de las Maiko (aprendiz de Geisha) y Geiko (Geisha de Kyoto), para así poder admirar en vivo a alguno de esos fascinantes seres, fruto de una esmerada, férrea y cuidada educación en las más antiguas, elegantes y refinadas artes y tradiciones niponas.

 

Una hora más tarde, aún de vacío y bastante frustrados, deambulábamos por las estrechas y antiguas callejuelas rodeadas de pequeñas viviendas de madera con intención de abandonar la búsqueda y mientras debatíamos si continuar la búsqueda o no, una mujer japonesa de mediana edad, vestida a la manera tradicional, y que se encontraba a la puerta de su domicilio regando las plantas, nos oyó hablar, y de una manera extremadamente educada nos abordó, y casi pidiéndonos excusas, nos preguntó si podía ayudarnos ¡¡En perfecto Castellano!!…

¿……? (Ojos de búho) Si… Ni más ni menos… Esta fue nuestra reacción.

Tras devolverle el saludo, le hicimos partícipe de nuestra sorpresa por su dominio de nuestro idioma y de la total frustración de la que éramos presa ante la imposibilidad de poder disfrutar del placer de ver en vivo a alguna Maiko o Geiko.

Nos relató su historia, todos en su casa hablaban español con bastante fluidez, ya que habían vivido en México durante años debido al trabajo de su esposo. Sobre todo su joven hija, ya que había nacido y crecido allí durante toda su infancia.

 

“Ustedes no podrán ver a Maikos o Geikos hasta dentro de unos minutos, porque ahora se están preparando para acudir a su trabajo, y es una labor ardua que lleva mucho tiempo, destreza y conocimiento.

“Mi hija es una famosa Geiko, se llama Komomo San, si tienen la amabilidad de esperar aquí saldrá en unos minutos y podrán verla. Tengan paciencia…”

 

Nuestra amable anfitriona se imponía, sonrisa en boca, de una forma respetuosa y cordial ante nuestro constante asombro y estupefacción. ¡No nos podíamos creer la suerte que estábamos teniendo!

Tras unos instantes de animada charla, una suave y delicada voz femenina surgió tras la puerta corredera exterior de la vivienda, reclamando la presencia de la amable señora, ante lo cual quedamos a la espera, nerviosos y expectantes.

Momentos después, la puerta de la entrada vuelve a deslizarse entre el silencio y la suavidad, nuevamente sale a nuestro encuentro la atenta anfitriona, y haciendo gala de un auténtico ritual se dirige a nosotros con las siguientes palabras:

 

“Estimados amigos, les presento a mi hija Komomo San. Ella es Geiko y en estos momentos se dispone a ir a trabajar, por lo que solamente dispone de unos pocos instantes para atenderles”

 

Ante nosotros y a través de la puerta, surge lentamente la figura menuda de una chica joven, casi una niña.

Rostro blanco, impoluto, impecablemente maquillada, con sus pequeños labios parcialmente pintados en color rojo, su oscuro pelo, rematado en un sobrio y elaborado peinado tradicional, embutida en un maravilloso Kimono de seda color verde claro, enriquecido en su base con finos estampados florales, tras el cual y en su espalda, a la altura de la cintura, luce el abultado y perfectamente ejecutado nudo de su ajustado Obi, finamente estampado con formas geométricas y con ambos brazos plegados al costado izquierdo, portando a la vez los bajos del Kimono y su bolso neceser de seda con elegantes y armoniosos colores.

A su vez, ajustadas capas de ropajes milimétricamente superpuestos, se vislumbraban bajo el escote y cuello del espectacular Kimono exterior. Sus pies, simplemente calzados con unos Tabis de tela inmaculadamente blanca, y acompañados de unas sencillas y discretas sandalias negras de madera. 

Debido a la prisa, su madre nos describió de una forma telegráfica aunque eficaz, tanto sus ropajes como las diferencias en los cometidos de las Maiko y las Geiko.

 

Komomo San no hablaba, ni gesticulaba, solo asentía, levemente se reclinaba ante cada uno de nosotros y tímidamente nos sonreía, aunque hacía ademán de entender a la perfección todo lo que le decíamos.

Pasados unos instantes, y tras dedicarnos una última y delicada reverencia, Komomo San se fue, caminando de una forma grácil, como levitando, siempre con su amable y serena sonrisa en los labios, precedida de un serio y trajeado conductor que la acompañaría hasta su lugar de trabajo esa noche.

 

No recuerdo haber tenido un momento de asombro y fascinación igual en toda mi Talibana vida.

Podré viajar decenas de veces a Kyoto, pero ya no volverá a ser lo mismo sin la sonrisa y las maneras tan gentiles y refinadas de nuestra querida Komomo San, acompañada de su extremadamente cordial y  educada madre

 

Maridajes Orientalmente Talibanes:

Un Tabaco de este cuerpo, sutileza y elegancia, requiere de una soberbia comida previa, acompañado de excelentes partners del disfrute, así como de maridajes de etiqueta para una sobremesa relajada, acompañada de un ambiente sosegado y al calor de una memorable tertulia, para lo cual, podríamos armonizarlo con:

 

– Oporto Tawny 30 años Ramos Pinto

– Palo Cortado / Pedro Ximenez Serie Antique Fernando de Castilla

– Brandy Solera Gran Reserva Single Cask Allier Fernando de Castilla

– Nikka Coffey Malt Whisky

– Rare Old Highland Malt Whisky Mackinlay

– Ron Cartavio XO

– Café escocés Premium elaborado con café y whisky de calidad, y un helado de fina vainilla natural.

 

Armonía Razonablemente Oriental:

En esta ocasión no hay solamente armonía musical, sino de equidad visual y sensorial a través del magnífico trabajo de dos grandes fotoperiodistas: Ofelia de Pablo y Javier Zurita, que nos introducen en un mundo de delicadeza, sensibilidad, saber hacer, trabajo duro, preparación plena y una vida totalmente entregada a transmitir el arte y el más refinado disfrute a los demás, como también sucede en el caso de un buen Tabaco como el que estamos degustando.

 

https://www.youtube.com/watch? v=kS8VePHG8LA

 

Lectura Recomendada:

Si que recomendaría una lectura para ser disfrutado al calor de la presente fumada.

Se trata de un soberbio libro autobiográfico bellamente ilustrado, en el que Komomo San relata el duro proceso de aprendizaje en el arte de convertirse en una auténtica Geisha.

 

– A Geisha’s Journey: My Life as a Kyoto ApprenticeEd. Kodansha (2008). Texto en Inglés. Komomo (Autor), Naoyuki Ogino (Fotógrafo), Gearoid Reidy (Traductor).

 

Yo tuve la fortuna de poder adquirir un ejemplar en Kyoto y que fuera la misma Komomo San la que me lo dedicase de su puño y letra en espectacular caligrafía Kanji japonesa, 

 

Siempre hay un antes y un después para todo. 

El K de Karen Salomón Box Pressed Maduro, es sin lugar a dudas un Gran Tabaco, y siempre asombrará de una forma agradable y positiva. Yo, personalmente, me quedé realmente fascinado ante este pedazo de cigarro de principio a final de su fumada.

 

Está claro que si uno, si desea conocer, aprender y disfrutar, además de no darse nunca por vencido en sus intenciones, debe hacer caso omiso tanto a las apariencias como a los juicios de valor anticipados ante lo desconocido.